Había una vez, en un reino muy lejano, una princesa que buscaba
un príncipe con el que compartir el resto de sus días.
Buscaba y buscaba y no lograba encontrar a la persona idónea,
así que un día decidió una cosa...
Hizo un llamamiento a todos los hombres del reino y les propuso una cosa.
Durante 365 días, deberían permanecer en el muro de su castillo, y el último que
quedara en este, sería su príncipe.
Y así fue, ante el llamamiento de la princesa, acudieron miles de hombres
dispuestos a convertirse en aquel príncipe que ella tanto deseaba.
Pararon los días y aguantaron bastantes.
Pero iban pasando los meses y el interés de estos hombres se desvanecía.
Pasaron meses y meses y cada vez iban quedando menos pretendientes.
Al llegar el día 364, la princesa se acercó al muro y se dio cuenta de que solo
quedaba un hombre. -Ese será mi príncipe¡ exclamó la princesa.
Al día siguiente, cuando la princesa regresó al muro, aquel futuro príncipe
ya no estaba.
El muchacho, al regresar a su casa, se encontró con su madre, y esta le preguntó:
-Pero hijo, si ya solo te quedaba un día, ¿por qué te has ido?
Este le respondió: - Madre, la princesa estuvo allí y me vio, me vio pasar frío bajo la lluvia
, me vio muerto de hambre, una persona que podía haberme evitado todo eso, no merece mi amor.
sábado, 22 de noviembre de 2014
Amor.
Cuando menos me lo esperaba, apareciste tu y cambiaste todos mis esquemas.
Siempre estuviste ahí y yo no supe verte.
Ese Alberto desapegado, que ya no tenía ilusión.
Ese chico que pensaba que no volvería a creer en el amor.
Pero llegaste tu y me devolviste la ilusión, y no sabes lo feliz que fui,
al volver a sentir aquellas cosas que jamás pensé que volvería a sentir.
Yo, sigo aquí. Quédate conmigo.
Siempre estuviste ahí y yo no supe verte.
Ese Alberto desapegado, que ya no tenía ilusión.
Ese chico que pensaba que no volvería a creer en el amor.
Pero llegaste tu y me devolviste la ilusión, y no sabes lo feliz que fui,
al volver a sentir aquellas cosas que jamás pensé que volvería a sentir.
Yo, sigo aquí. Quédate conmigo.
Y me perdí..
A día de hoy me miro en el espejo y no soy capaz de reconocer
lo que este refleja, y créeme que no se en que momento del
camino me perdí.
Al mismo tiempo siento que te perdí a ti en el momento en
el que yo me perdí.
Pero.. ¿sabes qué?
Seguimos en ese mismo camino.
Y lo que no sabes es que te estoy pidiendo a gritos que
me ayudes a encontrarme de nuevo.
lo que este refleja, y créeme que no se en que momento del
camino me perdí.
Al mismo tiempo siento que te perdí a ti en el momento en
el que yo me perdí.
Pero.. ¿sabes qué?
Seguimos en ese mismo camino.
Y lo que no sabes es que te estoy pidiendo a gritos que
me ayudes a encontrarme de nuevo.
Y la realidad es que....
Te estaría mintiendo si te digo que no te amo.
Te estaría mintiendo si te digo que no te anhelo.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos,
esos besos que me robaban el aire.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos
esos abrazos en los que me perdía y fundía contigo.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos aquellas
noches a tu lado, besándote mientras duermes, arropándote mientras
duermes, acariciando cada centímetro de tu piel mientras duermes.
Pero sobretodo, estaría mintiéndote si te digo que no estoy loco por ti.
Atentamente: tuyo.
Te estaría mintiendo si te digo que no te anhelo.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos,
esos besos que me robaban el aire.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos
esos abrazos en los que me perdía y fundía contigo.
Te estaría mintiendo si te digo que no echo de menos aquellas
noches a tu lado, besándote mientras duermes, arropándote mientras
duermes, acariciando cada centímetro de tu piel mientras duermes.
Pero sobretodo, estaría mintiéndote si te digo que no estoy loco por ti.
Atentamente: tuyo.
Sentimientos.
En mi interior confluyen un millón de sentimientos,
en constante colisión y,
no soy capaz de controlarlos... quizás,
porque ellos me controlan a mi.
en constante colisión y,
no soy capaz de controlarlos... quizás,
porque ellos me controlan a mi.
Como aquel pirata sin su brújula.
Suena el despertador y te encuentras ante un paisaje que no conoces.
Un paisaje que nunca antes habías visto.
Tal vez ya no seas esa persona que eras antes.
Quizás, me encuentre perdido en mi interior.
Por eso, no soy capaz de encontrarme.
Un paisaje que nunca antes habías visto.
Tal vez ya no seas esa persona que eras antes.
Quizás, me encuentre perdido en mi interior.
Por eso, no soy capaz de encontrarme.
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